Día mundial de la alimentación

07/10/2010

El 16 de octubre de 2010, el Día Mundial de la Alimentación entra en su 30 aniversario. Con ocasión de esta efeméride también se conmemora el 65 aniversario de la fundación de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación. El tema de este año es Unidos contra el hambre y se escogió con el fin de reconocer los esfuerzos realizados en la lucha contra el hambre en el mundo a nivel nacional, regional e internacional.
El sistema de las Naciones Unidas y otros participantes se unen en el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (CFS) de la FAO, que recibe asesoramiento de un Grupo de alto nivel de expertos en seguridad alimentaria y nutrición, de tal manera que puede tomar decisiones rápidas e informadas.
En unos 30 países, existen alianzas nacionales compuestas de organizaciones de la sociedad civil (OSC) y organismos gubernamentales que colaboran de manera activa para fomentar las actividades de promoción y sensibilización; su compromiso se vio fortalecido después de la reciente consulta internacional celebrada en la Sede de la FAO en junio de 2010.

En 2009, se alcanzó el umbral crítico de mil millones de personas hambrientas en el mundo, en parte debido a la subida de los precios de los alimentos y a la crisis financiera, lo que constituye, según el Sr. Jacques Diouf, Director General de la FAO, un "trágico logro en estos tiempos modernos". En vísperas de la celebración de la Cumbre sobre el hambre, el Dr. Diouf puso en marcha una petición en línea para reflejar la vergüenza moral que supone esta situación. El proyecto "1 000 millones de hambrientos" invita a la gente a través de los medios sociales en línea a firmar la petición contra el hambre, página web: www.1billionhungry.org

Una revolución agrícola para alimentar el futuro
La producción de alimentos se deberá incrementar en un 70% para alimentar a una población de 9 000 millones de personas en 2050. Debido a la escasez de tierras, los agricultores se verán obligados a obtener un mayor rendimiento de la tierra ya cultivada en lugar de expandir sus explotaciones. Sin embargo, la producción alimentaria intensificada ha supuesto tradicionalmente un aumento de la dependencia con respecto a los plaguicidas y fertilizantes y un uso excesivo del agua, lo que puede degradar los suelos y los recursos hídricos.

Producir toda la cantidad adicional de alimentos
¿Quién va a producir toda esta cantidad adicional de alimentos? Los pequeños agricultores y sus familias suponen alrededor de 2 500 millones de personas, más de un tercio de la población mundial, por lo que, en el presente documento temático, es su contribución al incremento de la producción alimentaria lo que pretendemos destacar. Podemos fomentar su futura contribución a la producción de alimentos y, como consecuencia, también ayudarlas a salir de la pobreza y la malnutrición.
Es posible conseguir este objetivo sin dañar el medio del que depende la agricultura. Se puede aumentar la producción de cultivos de un modo sostenible a través de la aplicación de políticas y tecnologías adecuadas, así como de enfoques que complementen la labor de la naturaleza. En otras palabras, el incremento sostenible de la producción de cultivos hace referencia a la utilización racional de las aportaciones externas relativamente más inocuas en el momento adecuado del ciclo de crecimiento y en la cantidad idónea. Las prácticas basadas en estos principios se pueden describir como un "enfoque ecosistémico", que se fundamenta en diversos "servicios ambientales" disponibles en la naturaleza. Actualmente, en la mayoría de los casos los insumos agrícolas no se emplean de la manera más eficaz; sin embargo, su utilización óptima permitirá que se exprese al máximo el potencial pleno de otros insumos, tal como se explica a continuación.

Los estados también deben actuar conjuntamente para mantener una producción de alimentos y una seguridad alimentaria sostenibles. Por ejemplo, en 2009 en L'Aquila (Italia), los países del G8 junto con otros países y organizaciones aprobaron los principios fundamentales para mejorar la seguridad alimentaria que se citan a continuación: utilizar un enfoque amplio, invertir en planes dirigidos por los países, reforzar la coordinación estratégica, multiplicar los beneficios de las instituciones multilaterales y cumplir unos compromisos sostenidos y responsables.
En la reunión del G8 de 2010, celebrada en Muskoka (Canadá), los países señalaron la relación entre las inversiones transfronterizas y el desarrollo, y el hecho de que la asistencia oficial para el desarrollo por sí sola no es suficiente para lograr la seguridad alimentaria mundial. También destacaron la importancia de aumentar la inversión internacional en los países en desarrollo de manera responsable y sostenible.

En este Día Mundial de la Alimentación de 2010, en el que nunca ha habido más hambrientos en el mundo, reflexionemos sobre el futuro. Con voluntad, valor y perseverancia (y numerosos participantes trabajando juntos y ayudándose entre sí) se podrán producir más alimentos, de manera más sostenible, y se llenarán los estómagos de aquellos que más lo necesitan.

Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO)

¿Qué estamos haciendo al respecto de este problema?

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